Plus Cuan Perfecto

Just another WordPress.com weblog

Crónicas del escape de fin de semana

Y llegamos a las cabañas y le decimos al don que cuida: “oiga ¿tiene cabañas?” y que sueltan los cuatro jinetes del apocalipsis versión monólogo redundante.

Doñito Preocupado por la Situación: Este, mmmm, sí oiga, sí hay, pero fíjensen que no hay agua, y no hay luz y no sé como estén, porque yo soy nomás el que cuida.

Uno de Nosotros: Ah. ¿Y están muy mal?

Doñito Preocupado por la Situación: Este, mmmm, sí oiga, sí están mal, pero no tan mal. Es que mire, no hay luz y no hay agua y no sé como estén, porque yo soy nomás aquí el que cuida, fíjese. Mire, yo estoy aquí en la caseta, pero no allá, porque yo trabajo aquí, hay otro señor que es el que cuida, pero él anda muy feliz allá en la siempre y pos no viene y pos no sé como estén porque no hay agua y no hay luz y pos si quiere yo se las enseño, así por hacerles el favor, porque pos yo sé que ustedes vienen allá de ré-lejos y pos yo no sé como estén, pero yo se las enseño.

(En este punto yo me ya me había mareado y me preguntaba si seguíamos hablando de las cabañas).

Otro de nosotros: ¿Podemos verlas?

Doñito Preocupado por la Situación: Sí, mire, yo se las enseño, pero yo no sé como estén, es que mire, el que las cuida anda allá en la siembra, anda muy ocupado y pues no ha venido. Antes las tenía otro, y ese sí venía jum, pero este pos ya no viene y es muy inútil y no las tiene cuidadas y no las compone porque pos no sabe, el otro sí sabía, pero este no sabe y por eso no viene y porque tiene mucho trabajo, pos anda muy contento, pero yo nomás dependo de aquí, pero se las enseño  nomás para hacerles el favor.

(¿Las cabañas, verdad?)

Uno de nosotros: Está bien. ¿Cuál nos enseña?

Doñito: Pos váyanse para la uno, ahí dele derecho y ‘orita le llevo la llave.

….

(Luego de esquivar varios barrancos en forma de camino)

….

Doñito: Mire, es que ha llovido muy juerte estos días y pos se han goteado, pero están limpias (señala el charco de agua en la sala), pero pos el agua está limpia porque tendrá unos diez días que llovió muy juerte y el otro no ha venido, porque pos anda en la siembra y pos yo no las limpio porque yo dependo de allá de la caseta, yo no estoy con esto, porque él que estaba antes ese sí las tenía muy limpias y venía y ahí platicábamos y yo veía que estaba todo muy bien, y como él tenía mujer pos entre los dos limpiaban y arreglaban, pero ya no y él que las tiene pos mire como las tiene (señala el charco de agua) pero está limpio mire. Muy limpio.

Otro de nosotros con tilpe: Pe-e-e-ro esta cabaña huele muy mal, y no hay agua.

Doñito: No es que mire, llovió mucho y hance tiempo se había descompuesto el transformador y pos lo cambiaron, jueron veintisietemil pesos y a los ocho días que le cai un rayo y pos fíjese que tronó y creo que en la cabaña tres pos sí hay agua, pero luz no va a haber.

El de nosotros que tenía tilpe: Pues ensé-ñé-nos la cabaña tres pór-fá-vór.

Doñito: Sí, mire, dele por ahí derecho.

….

(Para este punto yo ya estaba al borde de gritarles a todos que la vida en la naturaleza era una farsa, que exigía un bote de agua Perrier, un hotel que incluyera pantuflas y un sistema de cable con pay-per-view)

….

Doñito (abriendo una cabaña impecable): pos está esta, pero yo no sé como esté, porque yo no trabajo aquí, yo estoy en la caseta, yo nomás se las estoy enseñando porque sé que vienen de bien lejos y pos pa’que no batallen y se tengan que regresar al pueblo, porque pos ya es tarde y pos siempre sí está retirado y pos no hay luz, pero les traigo velas y pos sí hay agua.

El de nosotros que tenía tilpe (inspeccionando las sábanas): pues sí, sí está muy limpio y me agrada.

Doñito: pos sí, pero pos yo quiero que me la paguen.

El de nosotros que tenía tilpe: ¿Y cuánto nos va a descontar porque no hay luz ni agua?

Doñito: no, pos es que no, yo no le puedo descontar nada porque pos oigan, yo nomás soy el que cuida, y luego si el otro viene y los ve me va a cobrar la cabaña completa, pos si yo juera pos yo les descontaba, pero pos no les puedo descontar porque entonces a mí no me conviene, porque pos no.

Uno de nosotros: Pues podríamos ir a Sombrerete y regresar mañana.

Yo: NO. Nos vamos a quedar señor, ya, por favor, dénos la llave.

Doñito: pos es que piénsensen porque yo nomás soy el encargado, yo nomás les enseñé las cabañas porque pos vienen de lejos pero pos no tienen agua y pos no tienen luz, porque yo no soy el encargado y pos la verdad pos es que no.

Como mis compañeritos de viaje vieron que estaba muy cerca de comer el doñicidio, mejor le pagaron y procedimos a prender velas y contar historias de terror toda la noche.

Julio 13, 2009 - Publicado por J. | No manchen | | Aún no hay comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario